En la Semana de los Pueblos Indígenas, acompañamos la voz de los pueblos originarios y honramos su resistencia, su historia y sus saberes milenarios.
Esta fecha nos convoca a reconocer derechos, escuchar demandas y visibilizar las consecuencias de la colonización que aún persisten en el despojo territorial, la discriminación y la invisibilización cultural.
Valorar su aporte es comprometernos con la preservación de sus lenguas, tradiciones, medicinas ancestrales y formas de vida comunitarias. También es recuperar el sentido del buen vivir, que nos invita a pensar una sociedad en equilibrio con la naturaleza, la comunidad y la Madre Tierra.
Celebramos la diversidad de los pueblos indígenas y reafirmamos la necesidad de justicia, igualdad y participación real en las decisiones que afectan sus territorios y su futuro.
























