Comprender la historia del Estado argentino moderno requiere examinar las campañas militares de conquista territorial, como la conocida «campaña del desierto verde». Un episodio paradigmático es la Masacre de San Antonio de Obligado, perpetrada en marzo de 1887 por efectivos del Ejército argentino en el entonces Territorio Nacional del Chaco. Esta acción se dirigió contra los pueblos qom y moqoit, quienes se habían asentado pacíficamente en la región mediante acuerdos previos con el Estado Nacional.
Estos eventos perduran en la memoria colectiva de los descendientes, impulsando procesos de investigación para esclarecer la verdad histórica y recuperar los restos de sus antepasados. En este contexto, presentamos el libro
La Masacre Indígena de San Antonio de Obligado 1887: Juicio por la Verdad Histórica,
contiene testimonios del pueblo qom. Quienes describen al libro como un acto de justicia reparadora frente al silencio impuesto por la historia oficial.
En un país donde la narrativa oficial ha marginado las voces ancestrales, desde Amsafe promovemos una de la revisión crítica de la historia que restituya la palabra a los pueblos originarios.
El libro se basa en archivos documentales, testimonios orales y evidencias irrefutables, que son parte de un proceso de investigación desde el campo de la antroplogía, con una mirada desde derecho colectivo que asiste a los Pueblos Originarios, visibilizando hechos olvidados y la lucha incansable de los pueblos indígenas a lo largo de los siglos. Constituye el primer volumen en la historia de Santa Fe que irrumpe en el conocimiento hegemónico al incorporar la perspectiva indígena, valorando los relatos orales como fuente legítima.
Queremos que este texto llegue a todas las escuelas como herramienta pedagógica para fomentar el diálogo intercultural y disputar el conocimiento eurocéntrico y colonizador. Incorporarlo al currículo educativo rompería con visiones que han marginado y discriminado históricamente a los pueblos originarios, promoviendo una enseñanza de la historia más inclusiva.
Del pasado al presente vemos los ecos de la violencia colonial
Aunque el Estado argentino ha avanzado en reparaciones simbólicas —como la reforma constitucional de 1994, cuyo artículo 75 reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos originarios, su derecho a la identidad, la educación bilingüe e intercultural, la personería jurídica de sus comunidades y la propiedad comunitaria de las tierras ancestrales—, el presente repite patrones coloniales con brutalidad renovada.
En 1887, el Ejército irrumpió en territorios indígenas bajo el pretexto del «progreso».
Hoy, desde la asunción del gobierno nacional actual, se multiplican desalojos violentos amparados por el aparato legal y represivo estatal. Decretos como la Ley Bases, la implementación del RIGI ( Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) priorizan inversiones extractivistas extranjeras sobre la autodeterminación indígena; la derogación de la Ley 26.160 expulsa comunidades sin relevamiento territorial previo; el vaciamiento del INAI las deja desprotegidas; y la reforma a la Ley de Glaciares facilita la megaminería en ecosistemas vitales, amenazando glaciares y periglaciares.
Esta persecución sistemática no es casual: despoja tierras ancestrales para megaproyectos que benefician a corporaciones, replicando el patrón colonial de hace 137 años. Sin embargo, la resistencia indígena persiste. Sus organizaciones, forjadas en siglos de lucha, transitan sendas ancestrales pese a las adversidades. Desde Amsafe y Ctera, seguiremos visibilizando estos hechos y luchando por una pedagogía sustentada en la memoria, para afirmar: ¡Nunca más!
























